Un Curso de Milagros plantea la necesidad de parar de juzgar para poder comenzar a desbloquear el Ser Interno maravilloso que tu eres.  Disitintas disciplinas sugieren como todos los problemas y sus soluciones están en tu interior. Entonces,  dónde están los impedimentos para llegar a ese Poder inherente a cada ser.

Uno de ellos es el juzgar. Cada vez que emitimos un juicio estamos creando un veredicto acerca de la persona, evento o situación en cuestión. Si usted se observa unos cuantos minutos, verá como continuamente nuestra mente está estableciendo una escala de valores : me gusta o no me gusta, esta bien o está mal, es bonito o es feo, de acuerdo o en desacuerdo, sirve o no sirve …Y podemos continuar con un sin numero de juicios.

Juzgar es una de las armas predilectas del ego. (Esa pequeña parte de la mente cuya creencia basica es considerarse separada de cualquier ser vivo y percibirse como un cuerpo). Nuestra mente egoica continuamente anda buscando manter su aparente razón sobre los demás, cuando nos consideramos superiores a los otros. En otras instancias a veces nos creemos inferiores y pensamos en la supremacia de los demás. Ambas situaciones involucra un juicio sobre los otros y sobre nosotros mismos.

Los juicios forman parte del instinto de sobrevivencia de nuestro cerebro. Cada situación puede o no afectar la sobrevivencia de  nuestro cuerpo fisico. De alli, se deriva la conducta automáatica de estar continuamente juzgando.

Por otro lado, es importante recordar como juzgamos a los otros porque vemos en ellos proyectados nuestros propios errores , dificultades o anhelos.

De alli surge el ataque como el paso inmediato de nuestra conducta automatica. Atacamos el desacuerdo y nos congraciamos con el acuerdo. La agresión va desde una simple mirada de reproche hasta la arremetida verbal o fica del adversario. Los conflictos mundanos parten de los juicios de nuestros cerebros asustados.

El Curso de Milagros señala lo imperativo de no atacar, no agredir al otro. Colocar limites es otra cosa. Racionalmente si alguien está afectando tu integridad, a lo mejor tu aprendizaje es aprender a decir no calmada y racionalmente.

Pero agredir es lo comunmente llamado actuar violentamente.  Gritar, insultar, ignorar es atacar. Recordemos como todo regresa a su propia fuente. Si yo ataco seré atacado.

En el Manual del Maestro  se sugiere parar de juzgar a los estudiantes avanzados de Un curso de Milagros. No podemos juzgar por varias razones expuestas en el Libro:

  1. Para emitir un juicio necesitamos conocer una gama completa de informaciones sobre el pasado, presente y futuro de una persona o evento. Cuando decimos que alguien es malo o bueno no sabemos cuales son las circunstancias por las cuales una persona pasó, pasa o pasará.
  2. No conocemos cuales son los efectos de un  juicio emitido sobre alguien. A veces decimos este niño es molestoso, bruto o indisciplinado sin preveer cuanto puede afectar ese veredicto al infante. Igual puede producir consecuencias en personas adultas.
  3. No sabemos si la percepcion de los hechos es la correcta. o Si nuestro cerebro ha distorsionado la  situaciones y vemos algo no existente allí.

Hace años recuerdo como aprendi como es mejor describir los hechos  antes de emitir un juicio valorativo . Es preferible señalar lo acontecido sin valorar. Puedo estar en desacuerdo con tu conducta, más puedo seguir amando tu esencia. Las conductas se mofican, la esencia es inmutable.

En este mundo de opuestos no es fácil bandearse entre las diferentes polaridades. Con fecuencia necesitamos tomar decisiones ligadas a las relaciones interpersonales o a los caminos a seguir. La forma de solventar la situación es consultar al Maestro Interno. Es tu Mente Sabia, infinita y eterna.

Yo entrego mis relaciones, las situaciones por las cuales estoy atravezando o las decisiones a tomar.

Y SI ME DICEN QUE DEBO FINALIZAR UNA RELACION lo hago sin dudar. Igual si continuo con una persona, o si me mudo a X lugar. O si es conveniente realizar una actividad. Hay decisiones a las cuales he sido guiada que otros considerarían descabelladas, pero al final han resultado las más adecuadas.

Mi Maestro Interno tiene todos los datos necesarios para juzgar un evento. Con certeza sigo la sugerencia y abandono la preocupación. Confío en esa Voz, a la cual he aprendido a escuchar a través de Un Curso de Milagros. Su juicio contiene una respuesta amorosa, de proteccion y de cuidado para mi.

 

Share This